Para ser un candidato interesante a ojos de las empresas, en primer lugar, ha de existir un mínimo encaje objetivo con el perfil descrito en cualquier oferta profesional. Las empresas realizan estas valoraciones con un criterio de «cumplimiento de mínimos», donde establecen un corte en función de un cumplimiento mínimo de requisitos. El objetivo de este artículo es que aquellos candidatos que, sobre el papel, están en condiciones de superar el corte, no sean descartados de antemano.
Para ello, existen muchos errores a menudo ignorados por los propios candidatos. Indicamos a continuación diez consejos para conseguir suscitar el interés de las empresas:
- Si un candidato no está en activo, no es conveniente indicar «en búsqueda activa de empleo» en el perfil profesional. Es un detalle innecesario por exceso de transparencia. Mejor demostrar el interés de otra manera más inteligente.
- Conseguir que el CV no exceda de una hoja. Saber resumir con acierto es una gran virtud.
- Incluir foto en el perfil o curriculum. Es indiscutible que en España es más que conveniente, aunque no sea una práctica recomendable en otros países. Además, la foto debe transmitir profesionalidad.
- No esconder la edad ni cualquier otro dato básico del que uno piense que es una desventaja. Está bien ocultar lo irrelevante, pero los descriptores personales básicos han de salir tarde o temprano y lo que importa es la seguridad y naturalidad con las que se comuniquen desde el inicio.
- Utilizar keywords para ser encontrado. Asegurarse que salen todos los términos relevantes por los que se desea ser asociado.
- Complementariamente al punto anterior, no abusar de keywords de moda de manera forzada. No es aconsejable ir de experto sin serlo.
- No presumir que ser un veterano es una ventaja. Evitar cabeceras como «12 años de experiencia en el sector de…». Seguramente la empresa busca más entusiasmo que experiencia.
- Huir de fórmulas excesivamente coloquiales como smileys o signos de admiración así como de las excesivamente formales como «Muy Señor mío…», «Distinguidos Srs. de…» al dirigir la candidatura de manera espontánea o en respuesta a una oferta.
- No responder la llamada o email de un headhunter con demora poco justificable. Seguro que al final de la jornada cualquier persona puede devolver una llamada o responder un correo que no hubiera podido atender en el trabajo.
- Cuidar el perfil personal en las redes sociales y valorar la coherencia con el perfil profesional.